Alto Tajo · 13 lugares

Barrancos y hoces del Alto Tajo

Los barrancos y hoces son el paisaje más característico del Alto Tajo: cañones excavados por el Tajo y sus afluentes en calizas grises o en areniscas rojas de rodeno. Los más conocidos son el Barranco de la Hoz, el del Arandilla y el Hundido de Armallones. Muchos se recorren a pie por su fondo o se contemplan desde miradores.

En el Alto Tajo hay dos grandes familias de cañones. Los de caliza, grises y verticales, como los del propio Tajo o el Hundido de Armallones, y los de rodeno, rojos y llenos de agujas y torreones, como el Barranco de la Hoz o el del Arandilla.

Vida en las paredes

Los cortados son el hogar de las rapaces rupícolas y, en sus fondos, los bosques de ribera dan sombra y frescor incluso en agosto.

Consejos

En primavera y otoño las temperaturas son ideales. En verano, recórrelos a primera hora. Tras lluvias fuertes, algunos fondos de barranco pueden llevar agua o barro.

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Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre una hoz y un barranco?

En la zona se usan casi como sinónimos. Hoz suele referirse a un tramo estrecho y encajado de un río entre paredes de roca; barranco es un término más general para un valle profundo.

¿Por qué algunos barrancos son rojos?

Porque están excavados en areniscas y conglomerados del Triásico con óxido de hierro, el llamado rodeno. Los grises o blanquecinos son de caliza o dolomía.