Capa del tiempo · hace 450 millones de años – hoy
Antes de nosotros
Antes de las personas, el Alto Tajo fue un mar frío junto al polo, un bosque sepultado por cenizas, un llano de ríos rojos, lagunas de sal y un mar tropical; luego la tierra se arrugó y el Tajo la fue cortando. Cada época dejó una roca que hoy se puede ver.
Una selección de huellas relacionadas con esta época. Las fechas corresponden a la capa histórica; un lugar puede tener otros orígenes, transformaciones y usos posteriores. Las atribuciones discutidas se explican en sus fichas.
Los relatos de esta capa
- Antes de nosotros: el tiempo largo de las piedras
Mares helados, bosques de piedra, volcanes, ríos rojos, un mar tropical y un río que corta la meseta: la historia del Alto Tajo antes de las personas, sin tecnicismos.
Dónde permanece su huella

Laguna de Taravilla
Taravilla
Barranco de la Hoz
Corduente, VentosaPliegues alpinos de Cuevas Labradas
Cuevas Labradas
Yacimiento de fósiles de Cuevas Labradas
Meandro Abandonado de la Hoya de la Parra
Taravilla
Dropstone de Checa
ChecaYacimiento de Graptolitos de Checa
Checa
La Aguaspeña
ChecaPoljé del Cubillo
Checa
Las Quebradas y Pequeña Ciudad Encantada (Chequilla)
Chequilla
Río de Piedras de Orea
Orea
Callejones de Peñas Rubias
Orea
Laguna de La Salobreja
Orea
La Escaleruela
Zaorejas
Sima de Alcorón
Villanueva de Alcorón
Ciudad Encantada Hoya del Espino
Peñalen
Salto de Poveda
Poveda de la Sierra, Taravilla
Hundido de Armallones
Armallones, Ocentejo
Valle de los Milagros
Riba de Saelices
Antiguo Volcan de Orea
Orea
Estratotipo de Fuentelsaz
Fuentelsaz
Bosque Fosil
AragoncilloTormo de Mochales
MochalesEl Huso
Corduente
Huellas fósiles de rayas (Esplegares)
EsplegaresPliegues alpinos de Peñalén
PeñalenPliegues variscos entre Checa y Orea
ChecaOlas fósiles de Padilla del Ducado
AnguitaRíos del Triásico en Rillo de Gallo
Rillo de Gallo
Laguna Grande de El Tobar
Beteta
Localidad tipo del aragonito
Molina de AragónLa época sobre el mapa
hace 450 millones de años – hoy
Antes de nosotros
Antes de las personas, el Alto Tajo fue un mar frío junto al polo, un bosque sepultado por cenizas, un llano de ríos rojos, lagunas de sal y un mar tropical; luego la tierra se arrugó y el Tajo la fue cortando. Cada época dejó una roca que hoy se puede ver.
Paleolítico – Edad del Bronce
Los primeros trazos
Antes de los pueblos hubo abrigos. En la Cueva de los Casares, cazadores del Paleolítico superior grabaron en las paredes caballos, ciervos y figuras humanas; en los abrigos del Gallo y en Peña Escrita, gentes posteriores dejaron signos esquemáticos en la roca.
siglos VII – I a. C.
Castros celtíberos
Poblados en espolones con foso, muralla y campos de piedras hincadas. El Ceremeño, Peña Moñuz o Castil de Griegos cuentan cómo se vivía, se defendía y se trabajaba el hierro en la Celtiberia antes de Roma.
siglos I – IV
Roma en el cañón
Un acueducto de doble rosca en Zaorejas, quizá ligado a una mansio del camino entre Laminio y Caesaraugusta, y las galerías de hierro de Cueva del Hierro: Roma llegó al Alto Tajo buscando agua, paso y metal.
1129 – siglo XV
La frontera y el Señorío
Tierra de frontera entre Castilla y Aragón, el Señorío de Molina fue casi un reino: castillos, atalayas, un monasterio cisterciense y la sal de Armallá citada ya en el fuero de Manrique de Lara.
siglos XVI – XIX
Sal, hierro y madera
La Corona tomó las salinas, las ferrerías movían martinetes con el agua de los ríos y, cada invierno, miles de troncos bajaban por el Tajo hacia Aranjuez guiados por los gancheros.
1860 – 1960
Resina, gancho y chozón
El siglo en que el monte dio de comer: resineros picando pinos, pastores bajo chozones de sabina, caleras humeando junto a los pueblos. Un mundo que se apagó en una sola generación.
1936 – 1939
El frente del río
El cañón formó parte del frente: posiciones en los puntales, pasos vigilados y refugios. La memoria de la guerra incluye también a las guerrillas de Molina, el trabajo del monte y las familias. El Alto Tajuña permite seguir esa historia en el entorno occidental.
1950 – hoy
Los pueblos que se vaciaron
Los embalses cortaron el río a la madera, el camión jubiló al arriero y la gente se fue a Madrid, Valencia o Barcelona. Algunos pueblos quedaron vacíos; otros resisten con un puñado de vecinos todo el año.