Patrimonio · Ocentejo
Salinas de la Inesperada
Las salinas de la Inesperada están junto a la desembocadura del Ablanquejo en el Tajo, muy cerca del Hundido de Armallones. Fueron una construcción comunal de 1860 que funcionó hasta 1936, con un edificio para almacén y vivienda y canales y artesas empedradas donde el agua salada se evaporaba. Hoy están abandonadas y no habilitadas para la visita.
- Municipio
- Ocentejo
- Provincia
- Guadalajara
- 1860–1936
- Salinas comunales
- Junto al Hundido
- No habilitadas
Sal de dos fuentes
La fábrica aprovechaba tanto las aguas salobres de un arroyo que llega al Tajo como la sal gema que había en las rocas del entorno. El agua se remansaba en artesas con suelo de piedra y, al evaporarse, dejaba la sal.
Una empresa del pueblo
Se construyeron como salinas comunales en 1860 y funcionaron sin interrupción hasta 1936. Se conservan almacenes, estanques, canales y los rudimentarios decantadores.
Antes de ir
Están abandonadas y no preparadas para la visita. Se llega a pie desde Ocentejo por el camino que pasa junto a los Ojos de la Cárquima.
Dónde está
Cómo llegar (Google Maps) OpenStreetMap Ver en el mapa de los años 30



