Capa del tiempo · siglos XVI – XIX
Sal, hierro y madera
La Corona tomó las salinas, las ferrerías movían martinetes con el agua de los ríos y, cada invierno, miles de troncos bajaban por el Tajo hacia Aranjuez guiados por los gancheros.
Una selección de huellas relacionadas con esta época. Las fechas corresponden a la capa histórica; un lugar puede tener otros orígenes, transformaciones y usos posteriores. Las atribuciones discutidas se explican en sus fichas.
Los relatos de esta capa
- Caminos de lana, sal y madera
Cañadas de la Mesta, trashumancia a Sierra Morena, caminos de tratantes y sendas salineras: la red de caminos que tejió el Alto Tajo y hoy recorren los GR.
- El agua que movía: molinos, batanes, martinetes y la primera luz
Harina a cambio de maquila, paños golpeados en el batán, el martinete de la herrería y los molinos que dieron la primera bombilla. Y las presas que hoy vuelven a ser río.
- El pueblo que hacía vidrio
Los hornos de vidrio de El Recuenco, del siglo XVI al XIX: quinientos alambiques para El Escorial, vasos para la Corte y arrieros con cestos por media España.
- Ferias, tratantes y arrieros: la tierra que vivía en el camino
La feria de San Miguel de Molina, los tratantes de mulas de Maranchón, los esquiladores de Milmarcos y la migaña, la jerga para cerrar tratos sin que nadie se enterara.
- Fiestas y ritos: soldadescas, diablos, cofrades y romerías
Los Diablos de Luzón, la soldadesca de Hinojosa, la cofradía militar del Carmen de Molina y la Loa de la Virgen de la Hoz: el calendario festivo del Señorío.
- Fuego y tierra: herrerías, caleras, tejeras y minas de ocre
Hierro de Cueva del Hierro y Peralejos, cal de Villanueva de Alcorón, ocres de Peñalén: los oficios que sacaban riqueza de la roca con fuego y agua.
- Gancheros: los pastores del bosque flotante
Cómo trabajaban los gancheros del Alto Tajo, cómo se organizaba una maderada, por qué desapareció el oficio y dónde se recuerda hoy.
Dónde permanece su huella

Visita Guiada a las Salinas de Saelices
Saelices de la Sal
Casa Grande de Valhermoso
Valhermoso
Salinas de Armallá
Tierzo
Conjunto Urbano de Checa
Checa
Salinas de Terzaga
Terzaga
Puente de Peñalen
Peñalen
Salinas de San Juan
Saelices de la Sal
Herrería de Peralejos
Peralejos de las Truchas
Puente del Martinete
Peralejos de las Truchas
Salinas de la Inesperada
Ocentejo
Molino de Alustante
Alustante
Molino del Batan (Ocentejo)
OcentejoConjunto histórico de Milmarcos
MilmarcosMinas de Pardos
PardosCasa de los Utrera
Tartanedo
Casonas de Tortuera
TortueraCasonas blasonadas de Peralejos
Peralejos de las TruchasLa época sobre el mapa
hace 450 millones de años – hoy
Antes de nosotros
Antes de las personas, el Alto Tajo fue un mar frío junto al polo, un bosque sepultado por cenizas, un llano de ríos rojos, lagunas de sal y un mar tropical; luego la tierra se arrugó y el Tajo la fue cortando. Cada época dejó una roca que hoy se puede ver.
Paleolítico – Edad del Bronce
Los primeros trazos
Antes de los pueblos hubo abrigos. En la Cueva de los Casares, cazadores del Paleolítico superior grabaron en las paredes caballos, ciervos y figuras humanas; en los abrigos del Gallo y en Peña Escrita, gentes posteriores dejaron signos esquemáticos en la roca.
siglos VII – I a. C.
Castros celtíberos
Poblados en espolones con foso, muralla y campos de piedras hincadas. El Ceremeño, Peña Moñuz o Castil de Griegos cuentan cómo se vivía, se defendía y se trabajaba el hierro en la Celtiberia antes de Roma.
siglos I – IV
Roma en el cañón
Un acueducto de doble rosca en Zaorejas, quizá ligado a una mansio del camino entre Laminio y Caesaraugusta, y las galerías de hierro de Cueva del Hierro: Roma llegó al Alto Tajo buscando agua, paso y metal.
1129 – siglo XV
La frontera y el Señorío
Tierra de frontera entre Castilla y Aragón, el Señorío de Molina fue casi un reino: castillos, atalayas, un monasterio cisterciense y la sal de Armallá citada ya en el fuero de Manrique de Lara.
siglos XVI – XIX
Sal, hierro y madera
La Corona tomó las salinas, las ferrerías movían martinetes con el agua de los ríos y, cada invierno, miles de troncos bajaban por el Tajo hacia Aranjuez guiados por los gancheros.
1860 – 1960
Resina, gancho y chozón
El siglo en que el monte dio de comer: resineros picando pinos, pastores bajo chozones de sabina, caleras humeando junto a los pueblos. Un mundo que se apagó en una sola generación.
1936 – 1939
El frente del río
El cañón formó parte del frente: posiciones en los puntales, pasos vigilados y refugios. La memoria de la guerra incluye también a las guerrillas de Molina, el trabajo del monte y las familias. El Alto Tajuña permite seguir esa historia en el entorno occidental.
1950 – hoy
Los pueblos que se vaciaron
Los embalses cortaron el río a la madera, el camión jubiló al arriero y la gente se fue a Madrid, Valencia o Barcelona. Algunos pueblos quedaron vacíos; otros resisten con un puñado de vecinos todo el año.