Oficio · siglo XII – 1960 · Sal, hierro y madera
Ferias, tratantes y arrieros: la tierra que vivía en el camino
El Señorío de Molina vivió siempre en el camino: por su tierra pasaban la lana, la sal y el Camino Real de Madrid a Zaragoza. Molina celebraba feria de ganado desde la Edad Media, los tratantes de Maranchón vendieron mulas por toda España entre mediados del siglo XIX y los años cincuenta, y tratantes, esquiladores y arrieros hablaban entre ellos la migaña, una jerga propia para que no les entendieran.
Foto: «MolinaAragón-Barrio de la Judería 03», Oilisab (2016) · CC BY-SA 4.0
Una tierra de paso
El Señorío de Molina estaba en medio de todo. Por aquí se iba de Castilla a Aragón, de Madrid a Zaragoza por Daroca y de Molina a Albarracín y Teruel. En una tierra pobre en cosechas, el camino era un recurso más: por él salían la lana de los rebaños, la sal de Armallá y Saelices, la madera y los animales, y por él volvían el dinero y las noticias. Después de la unión de Castilla y Aragón, la frontera se volvió negocio y Molina tuvo aduana entre los dos reinos (lo cuenta el relato del Señorío).
Quien vivía del camino tenía muchos nombres: arriero, que llevaba mercancía con recuas de mulas; tratante, que compraba y vendía ganado; trajinante, buhonero, esquilador. Casi todos pasaban meses fuera de casa, de feria en feria.
La feria de Molina
Molina celebraba feria desde muy antiguo; Antonio Herrera Casado la hace remontar a los primeros tiempos del Señorío. En 1628, Felipe IV la confirmó como feria de una semana a partir del 1 de septiembre. Era una feria franca: durante esos días los mercaderes llegados de fuera no pagaban impuestos ni peajes en puentes, puertas y caminos, y eso atraía gente de toda la comarca y de más lejos.
Con el tiempo, la cita que marcó el año ganadero fue la de San Miguel. La tradición era llevar a Molina el primer sábado después del 29 de septiembre los mejores animales de cada pueblo para exhibirlos, venderlos y cerrar tratos. La feria era famosa por la cantidad y la calidad del ganado. Se perdió con el vaciamiento de los pueblos y en 2023 la recuperaron el Ayuntamiento de Molina, el espacio de coworking Anida y la Fundación Global Nature. Hoy reivindica las razas locales, el cordero y el cabrito, y el papel del pastoreo en el paisaje.
Maranchón, el pueblo de las mulas
Al norte de la comarca, fuera de las cuatro sexmas, Maranchón hizo del trato su forma de vida. En el siglo XVIII sus vecinos comerciaban con la cera de sus colmenas; poco a poco vieron que el negocio estaba en el ganado, y sobre todo en las mulas. En 1769 obtuvieron por real despacho su separación de la jurisdicción vecina y el pueblo creció.
A mediados del siglo XIX, con más de mil vecinos, Maranchón era uno de los grandes pueblos de tratantes de mulas de España. Hubo entre quince y veinte familias principales, cada una con su cuadrilla de ayudantes y criados, y casi todo el pueblo trabajaba para el trato. Compraban mulas en el Pirineo y las vendían por todas las ferias del país. Para no pisarse, se repartían el territorio. Uno de ellos, Benigno Bueno, llegó a vender caballerías al Ayuntamiento de Madrid y a la Casa Real, y durante la Primera Guerra Mundial exportó muchas mulas a Francia. Galdós y Baroja los mencionan en sus libros.
A principios del siglo XIX, la feria de Maranchón, en septiembre, era ya una de las más importantes de España para caballerías. El dinero del trato se ve todavía en las casonas de piedra del pueblo, su plaza de toros y su alameda. En 1910 Maranchón tenía unos 3.000 habitantes. Después llegaron los tractores: a partir de los años cincuenta las mulas dejaron el campo y el oficio desapareció. Hoy el pueblo no llega a los doscientos vecinos, y cada verano recuerda aquel tiempo con su Feria del Tratante.
Los esquiladores de Milmarcos
En Milmarcos y Fuentelsaz el oficio del camino era otro: el esquileo. Cada año, en cuadrillas de unos veinte, los esquiladores salían con sus tijeras a recorrer tierras de Castilla y de Aragón durante dos o tres meses, de rebaño en rebaño. Volvían con el jornal de la temporada y con palabras aprendidas a un lado y otro de la raya. Las casonas de Milmarcos, como las de Tortuera o Tartanedo, hablan de una tierra donde el ganado hacía ricos a unos pocos y daba trabajo a muchos.
La migaña: hablar sin que te entiendan
Tratantes, esquiladores, arrieros, buhoneros, vendedores de cerones y cuadrillas de corta de pinos compartían un problema: necesitaban hablar de precios delante del cliente o del patrón sin que este se enterase. Para eso tenían la migaña, o mingaña, una jerga que según la gente del lugar quiere decir «me engaña».
Se habló en Maranchón, Luzón, Algar de Mesa, Villel de Mesa, Milmarcos, La Yunta, Cillas, Mochales, Embid, Fuentelsaz, Alustante, Traíd, Alcoroches y Tartanedo. Se hablaba rápido, dando la vuelta a las sílabas, añadiendo o quitando sonidos, y mezclaba palabras inventadas con préstamos del caló, de otras jergas de oficio, del francés y del vasco. Algunas cosas se nombraban por una persona o un pueblo: el afilador era Evaristo y la sal, Tierzo, por el pueblo junto a las salinas de Armallá. Los números tenían su propio sistema: fajo era dos, trinidad tres, tarín cinco, y siete se decía «tarín y fajo». La taberna era la bayuca y los dedos, los dátiles.
La migaña se usó hasta bien entrado el siglo XX. Hoy apenas la recuerdan algunas personas mayores, y la han recogido estudiosos como José Sanz y Díaz y Tomás Gismera Velasco.
Caminos de feria
Dos rutas oficiales del atlas siguen aquellos caminos. El Camino de los Tratantes va de Molina de Aragón a Motos por Otilla, Piqueras y Alustante, el viejo camino hacia Albarracín y Teruel. Y el GR-168, Camino Real de Aragón, recupera el camino de rueda que entre los siglos XVI y XVIII fue la vía principal entre Madrid y Zaragoza, con sus posadas y casas de postas por la Sexma del Campo, de Maranchón a Embid. Caminarlos es poner los pies donde los pusieron las recuas.
Palabras del oficio
- Tratante
- Quien compra y vende ganado, sobre todo caballerías, llevándolo de feria en feria.
- Trato
- El acuerdo de compraventa. Se discutía mucho y se cerraba de palabra.
- Arriero
- Quien transporta mercancías con recuas de mulas o machos: sal, lana, grano, vino.
- Feria franca
- Feria con privilegio real: durante esos días los mercaderes no pagaban impuestos ni peajes en puentes y puertas.
- Migaña o mingaña
- Jerga de tratantes, esquiladores, arrieros y buhoneros del Señorío y su entorno. Se dice que el nombre viene de «me engaña».
- Fajo, trinidad, tarín
- Dos, tres y cinco en migaña. Siete se decía «tarín y fajo».
- Bayuca
- Taberna, en migaña.
- Dátiles
- Los dedos, en migaña.
- Cuadrilla
- Grupo de esquiladores, de unos veinte, que salía cada año a esquilar por tierras de Castilla y Aragón.
Dónde verlo hoy

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Casonas de Tortuera
TortueraCasa de los Utrera
TartanedoParameras de Maranchón, Hoz del Mesa y Aragoncillo
MaranchónEl Mirón (Maranchón)
Maranchón
Salinas de Armallá
TierzoPreguntas frecuentes
¿Qué eran los tratantes de Maranchón?
Vecinos de Maranchón que, desde mediados del siglo XIX, se dedicaron a comprar y vender mulas por todas las ferias de España. Llegó a haber entre quince y veinte familias principales de tratantes, con sus ayudantes. La mecanización del campo acabó con el oficio a partir de los años cincuenta.
¿Qué es la migaña?
Una jerga que usaban tratantes, esquiladores, arrieros y buhoneros del Señorío de Molina y su entorno para hablar de sus negocios sin que los demás les entendieran. Mezclaba palabras inventadas, cambios de sílabas y préstamos del caló, del vasco o del francés. Hoy casi nadie la habla.
¿Cuándo es la feria de ganado de Molina de Aragón?
La tradición era celebrarla el primer sábado después de San Miguel, el 29 de septiembre. Se recuperó en 2023 y se celebra alrededor de esas fechas.
Fuentes y lecturas
- Antonio Herrera Casado, «Ferias y mercados de Guadalajara» (2018) y «Por la senda de la migaña» (2016), en herreracasado.com.
- Tomás Gismera Velasco, La Migaña o Mingaña.
- José Sanz y Díaz, artículos sobre la migaña en la Revista de Folklore (Fundación Joaquín Díaz).
- elDiario.es Castilla-La Mancha: «La localidad de Maranchón rememora su pujanza en el trato de mulas» y «Un pueblo en el corazón de la España Vaciada rememora un pasado de esplendor con la Feria del Tratante» (2022).
- El Decano de Guadalajara: «Molina de Aragón recupera su Feria de Ganado de San Miguel» (2023).
- Federación de Deportes de Montaña de Castilla-La Mancha: descripción del GR-168 Camino Real de Aragón.
Para seguir leyendo sobre la historia de este territorio. Bibliografía completa.
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