Oficio · Edad Media – años 60 del siglo XX · Resina, gancho y chozón
Chozones sabineros: la casa del pastor y del rebaño
Los chozones sabineros son refugios ganaderos del Alto Tajo levantados con muros de piedra seca y una cubierta de ramas de sabina de hasta metro y medio de grosor, sin tejas ni clavos. Guardaban al rebaño y, a veces, al pastor. Los hay circulares, con una sabina viva en el centro, y cuadrados. Las mejores agrupaciones están en Ablanque, Escalera y Olmeda de Cobeta.
Una casa hecha de bosque
Cuando caminas por un sabinar del Alto Tajo, a veces aparece entre los troncos algo que parece un montón de ramas secas sobre un murete de piedra. Acércate. Es un chozón, y puede llevar ahí más de un siglo.
Un chozón es, en esencia, un corral con tejado de sabina. Un muro perimetral de piedra seca, de alrededor de un metro, y sobre él una cubierta, la barda, hecha con ramas de sabina amontonadas hasta formar una capa de uno a metro y medio de grosor. Sin tejas, sin clavos, sin mortero. El agua no entra porque la capa es tan gruesa que la lluvia se escurre antes de atravesarla. Debajo, un entramado de pilares y cabrios de sabina sostiene todo el peso, encajados unos en otros sin clavos ni cuerdas. Para que siguiera siendo estanca, la barda se renovaba cada dos o tres años. (Las fuentes no coinciden en su grosor: el folleto del Parque habla de «más de medio metro» y otros trabajos lo sitúan entre uno y metro y medio.)
De la sabina viva al pilar
Los más antiguos tienen planta circular y, a veces, una sabina viva en el centro, que hacía de pilar y protegía la construcción con su copa. Con el tiempo los rebaños crecieron y hizo falta más espacio: aparecieron los chozones cuadrados y rectangulares, y desde los años cincuenta del siglo pasado se construyeron sin pilares interiores. Cada uno es distinto, porque cada pastor lo adaptaba al terreno, a los árboles que tenía a mano y al tamaño de su ganado.
Guardaban a las ovejas y cabras en las noches frías y en la paridera, y a menudo también al pastor, que dormía con su rebaño lejos del pueblo. No aparecen solos: se agrupan en las parameras, casi siempre en lomas con buena vista y con agua y pasto cerca, como pequeños poblados estacionales.
Los pastores no solo los construyeron: también dieron forma al sabinar. Podaban las sabinas para dar ramón al ganado y para sacar madera, y esas copas recortadas todavía se reconocen. Y en las horas muertas escribían y dibujaban: en pilares y vigas de algunos chozones quedan letras y dibujos hechos a mano por los pastores, un archivo que nadie ha estudiado del todo.
Un territorio de pastores
El Alto Tajo y el Señorío de Molina fueron durante siglos una de las grandes tierras ganaderas de la Península. Las cañadas bajaban de estas sierras hacia los pastos de invierno del sur, y la trashumancia marcó el calendario de muchas familias. Todavía en el siglo XX, cuenta la revista Aguaspeña, hombres de Checa se ajustaban como pastores temporeros por San Miguel para irse a Andalucía de noviembre a mayo. Los que se quedaban pastoreaban por turnos el ganado del pueblo.
En Checa, el Museo de la ganadería tradicional del Alto Tajo reúne herramientas y objetos de aquella vida pastoril. En 2020 se amplió con la cesión de la colección de Santiago Arrazola Sanz: cencerros, esquilas y carlancas, los collares de pinchos que protegían a los perros del ataque de los lobos.
Dónde verlos
El Parque Natural ha equipado varias rutas etnográficas:
- Ruta de los chozones de Ablanque: tres ramales cortos desde un aparcamiento en el camino de Buenafuente del Sistal, y un chozón museo junto al pueblo.
- Ruta de los chozones de Escalera, junto a la carretera de Valhermoso a Lebrancón.
- Ruta de los chozones de La Loma, en Riba de Saelices.
El catálogo elaborado para la tesis de la arquitecta Paz Núñez Martí fichó en 2004 más de cuarenta chozones y parideras en el Parque, sobre todo en Olmeda de Cobeta y Villar de Cobeta, además de Escalera, Cuevas Labradas y Ablanque. Muchos estaban bien, pero otros ya mostraban la barda hundida o los cabrios podridos.
Salvarlos a mano
Un chozón abandonado dura poco: la barda se pudre, el peso vence a los cabrios y el muro se abre. Desde 2015, la Asociación Micorriza organiza voluntariados en los que más de trescientas personas han ayudado a restaurar cuatro chozones, tres en los comunales de Escalera y uno en Ablanque. En 2020 se levantó de nuevo un chozón circular en Ablanque, con el ayuntamiento, el Parque y el apoyo de la Obra Social La Caixa. No es fácil: faltan cabrios de sabina adecuados y cada vez quedan menos manos que sepan colocarlos.
Por eso el chozón es algo más que una curiosidad. Es un saber de siglos transmitido de palabra, que solo sobrevive si alguien lo sigue haciendo.
Del archivo
Palabras del oficio
- Chozón
- Refugio ganadero de piedra seca y cubierta vegetal. En el Alto Tajo, casi siempre de sabina.
- Paridera de barda
- Otro nombre del chozón: el corral cubierto donde parían las ovejas.
- Barda
- Cubierta de ramas de sabina amontonadas, de uno a metro y medio de espesor, que hace de tejado impermeable.
- Cabrios
- Palos de sabina que forman el entramado inclinado de la cubierta.
- Piedra seca
- Muro de piedras colocadas sin mortero, que se sostienen por su propio peso y su encaje.
- Carlanca
- Collar ancho de cuero o hierro con pinchos que llevaban los mastines para defenderse de los lobos.
- Ramón
- Ramas tiernas cortadas de los árboles para dar de comer al ganado. De ahí «ramonear».
- Trashumancia
- Viaje estacional del ganado entre los pastos de verano de la sierra y los de invierno en tierras más cálidas.
Dónde verlo hoy

Chozones Sabineros de Escalera
Escalera
Chozones de Ablanque
Ablanque
Chozón Museo en Ablanque
Ablanque
RE PNAT 01 Ruta de los Chozones de Ablanque
Ablanque
RE PNAT 2 Ruta de los Chozones de Escalera
2,5 km · 1 h
RE PNAT 03 Ruta de los Chozones La Loma
10,5 km · 4 h · circular
Museo de la ganadería tradicional del Alto Tajo
Checa
Dehesa de Olmeda de Cobeta
Olmeda de CobetaPreguntas frecuentes
¿Qué es un chozón sabinero?
Una construcción ganadera tradicional del Alto Tajo: un muro de piedra seca de alrededor de un metro de alto y, encima, una cubierta de ramas de sabina de uno a metro y medio de grosor sobre pilares y cabrios, también de sabina. No lleva tejas ni clavos.
¿Dónde ver chozones sabineros en el Alto Tajo?
En las rutas etnográficas del Parque Natural: la de los chozones de Ablanque, con un chozón museo junto al pueblo; la de Escalera; y la de La Loma, en Riba de Saelices. El catálogo del Parque registra también muchos en Olmeda de Cobeta y Villar de Cobeta.
¿Por qué algunos chozones tienen un árbol dentro?
Los más antiguos se levantaban alrededor de una sabina viva, a veces una encina, que hacía de pilar central y protegía el conjunto con su copa. Son la unión más literal entre árbol y arquitectura.
Fuentes
- Núñez Martí, P.: Arquitectura y construcción, paisaje y territorio: los refugios de la cuenca alta del río Tajo. Tesis doctoral, ETSAM-UPM, 2015 (y su Anexo II, catálogo de chozones).
- Asociación Micorriza: «Chozones sabineros en el Parque Natural del Alto Tajo, un patrimonio único», boletín del 20 aniversario del Parque.
- Boletines 1 y 5 del Parque Natural del Alto Tajo: inventario y rutas etnográficas.
- Revista Aguaspeña (Checa), n.º 20: los viejos labradores y pastores temporeros.
- Parque Natural del Alto Tajo: folleto «Chozones» y Memoria de actividades 2020 (chozón de Ablanque, colección Arrazola del Museo de Checa).
Textos propios redactados a partir de estas fuentes. Datos contrastados; cuando las fuentes discrepan, se indica. Bibliografía completa.
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