Capa del tiempo · 1860 – 1960
Resina, gancho y chozón
El siglo en que el monte dio de comer: resineros picando pinos, pastores bajo chozones de sabina, caleras humeando junto a los pueblos. Un mundo que se apagó en una sola generación.
Una selección de huellas relacionadas con esta época. Las fechas corresponden a la capa histórica; un lugar puede tener otros orígenes, transformaciones y usos posteriores. Las atribuciones discutidas se explican en sus fichas.
Los relatos de esta capa
- Lo que se decía mientras se trabajaba
«Cobre que sobre» en Checa, la mala fama del molinero, «a tu edad ya estaba de criao» en Zaorejas y la copla del cantueso de Peralveche.
- El monte que alimentaba: carbón, leña, trasmochos, dehesas y colmenas
Carboneras en Sierra Molina, robles trasmochos para leña y ramón, dehesas comunes que sobrevivieron a la desamortización y colmenas en las parameras.
- Lo que cabe en una teja
Cómo se hacían las tejas en el tejar de Arbeteta, con tejeros de Valencia y Alicante, y cómo la vieja fragua de Labros se convirtió en centro cívico.
- Una baraja vieja, una rama de saúco
La estornija, las cartetas y el trabuco de saúco: cómo fabricaban y jugaban los niños de Labros, según lo recordó Fernando Gutiérrez en 2009.
- Lo que se hacía con un tallo, un tronco o un cuerno
Escriños de centeno, gamellones de tronco, corchas de pino, colodras de cuerno y llares en la chimenea: la vida material de Masegosa contada con sus palabras.
- Las que también contaban el pueblo
Juliana la Jabonera en Alustante, la tía Jacinta y la Molinera en Checa: escuela, servicio, río y tienda en la vida de las mujeres de la sierra.
- Chozones sabineros: la casa del pastor y del rebaño
Qué son los chozones de sabina del Alto Tajo, cómo se construían sin clavos ni tejas, dónde verlos y quién los está salvando.
- Plantas de cada día: lo que el monte daba y la gente sabía hacer
Espliego y cantueso en Peralveche, gamón en Checa y sabina para chozones: usos tradicionales del Alto Tajo contados por fuentes locales.
- Resineros: el pinar que olía a trabajo
Cómo se resinaba en el Alto Tajo, la pica en redondo de Zaorejas y Villanueva, las fábricas de aguarrás y el final de la resina en 1983.
- Un año en un pueblo de la sierra
La dehesa cerrada con espinos, los gamones y el espliego, el horno comunal, la matanza y el Pino de Judas: el calendario de un pueblo serrano contado por sus vecinos.
Dónde permanece su huella

Chozones Sabineros de Escalera
Escalera
Chozón Museo en Ablanque
Ablanque
Chozones de Ablanque
Ablanque
Museo de la ganadería tradicional del Alto Tajo
Checa
Centro de Interpretación Sequero de Orea
OreaTúnel del Portillo
HuertapelayoCorral del Concejo (Ciruelos del Pinar)
Ciruelos del PinarFábrica de resinas La Cándida (Mazarete)
MazareteLos Chozones de la Loma
10,5 km · 4 h · CircularLas Caleras de Villanueva de Alcorón
6,3 km · 2,5 h · Circular
Los Chozones de Ablanque
3 km · 3 h · LinealLos Chozones de Escalera
2,5 km · 2 h · LinealLa época sobre el mapa
hace 450 millones de años – hoy
Antes de nosotros
Antes de las personas, el Alto Tajo fue un mar frío junto al polo, un bosque sepultado por cenizas, un llano de ríos rojos, lagunas de sal y un mar tropical; luego la tierra se arrugó y el Tajo la fue cortando. Cada época dejó una roca que hoy se puede ver.
Paleolítico – Edad del Bronce
Los primeros trazos
Antes de los pueblos hubo abrigos. En la Cueva de los Casares, cazadores del Paleolítico superior grabaron en las paredes caballos, ciervos y figuras humanas; en los abrigos del Gallo y en Peña Escrita, gentes posteriores dejaron signos esquemáticos en la roca.
siglos VII – I a. C.
Castros celtíberos
Poblados en espolones con foso, muralla y campos de piedras hincadas. El Ceremeño, Peña Moñuz o Castil de Griegos cuentan cómo se vivía, se defendía y se trabajaba el hierro en la Celtiberia antes de Roma.
siglos I – IV
Roma en el cañón
Un acueducto de doble rosca en Zaorejas, quizá ligado a una mansio del camino entre Laminio y Caesaraugusta, y las galerías de hierro de Cueva del Hierro: Roma llegó al Alto Tajo buscando agua, paso y metal.
1129 – siglo XV
La frontera y el Señorío
Tierra de frontera entre Castilla y Aragón, el Señorío de Molina fue casi un reino: castillos, atalayas, un monasterio cisterciense y la sal de Armallá citada ya en el fuero de Manrique de Lara.
siglos XVI – XIX
Sal, hierro y madera
La Corona tomó las salinas, las ferrerías movían martinetes con el agua de los ríos y, cada invierno, miles de troncos bajaban por el Tajo hacia Aranjuez guiados por los gancheros.
1860 – 1960
Resina, gancho y chozón
El siglo en que el monte dio de comer: resineros picando pinos, pastores bajo chozones de sabina, caleras humeando junto a los pueblos. Un mundo que se apagó en una sola generación.
1936 – 1939
El frente del río
El cañón formó parte del frente: posiciones en los puntales, pasos vigilados y refugios. La memoria de la guerra incluye también a las guerrillas de Molina, el trabajo del monte y las familias. El Alto Tajuña permite seguir esa historia en el entorno occidental.
1950 – hoy
Los pueblos que se vaciaron
Los embalses cortaron el río a la madera, el camión jubiló al arriero y la gente se fue a Madrid, Valencia o Barcelona. Algunos pueblos quedaron vacíos; otros resisten con un puñado de vecinos todo el año.