Episodio · Paleolítico – Prehistoria reciente · Los primeros trazos
Antes de los nombres, los trazos
Entre hace 30.000 y 11.000 años, cazadores del Paleolítico grabaron caballos, signos y figuras humanas en las cuevas de los Casares y de la Hoz, las cuevas con arte paleolítico más altas de Europa. Antes, los neandertales ya habían vivido en Casares. Mucho después, entre hace 8.000 y 4.000 años, otros pintaron escenas de caza en los abrigos de Rillo de Gallo, hoy Patrimonio Mundial.
Foto: El Observario
Una cueva para dos humanidades
La Cueva de los Casares se abre a unos tres kilómetros de Riba de Saelices. Tiene casi 265 metros: un gran vestíbulo de unos treinta, hasta donde llega la luz de fuera, una primera sala de unos veinte y luego una galería alta y estrecha.
Sus primeros habitantes conocidos no fueron como nosotros. En el Paleolítico Medio la ocuparon neandertales. Las excavaciones han sacado sus herramientas de piedra, huesos de los animales que comían y un hueso de la mano de uno de ellos. Miles de años después entraron humanos modernos, y fueron ellos los que grabaron y pintaron las paredes. Los investigadores de la Universidad de Alcalá que excavan la cueva, Javier Alcolea y Manuel Alcaraz, la llaman por eso «una cueva para dos humanidades»: dos especies que la usaron en tiempos distintos, sin llegar a coincidir.
Caballos, signos y personas
El arte de Casares lo dio a conocer Juan Cabré en los años treinta. Es del Paleolítico Superior, de entre hace unos 30.000 y 11.000 años, y comparte técnica y estilo con el del resto de la Península y el sur de Francia. Tiene, sin embargo, dos rasgos propios: unos signos abstractos característicos del interior de la Península y, sobre todo, un grupo de figuras humanas poco frecuente en el arte de esa época. Desde 2014, las nuevas excavaciones y una revisión minuciosa de las paredes han sacado a la luz más animales, más signos y más figuras humanas que habían pasado desapercibidos.
La guía del Geoparque subraya otra rareza. Casares y la Cueva de la Hoz, en Santa María del Espino, están por encima de los mil metros de altitud, lo que las convierte en los yacimientos con arte paleolítico más altos de Europa. Quienes grababan allí supieron vivir en un clima que podía ser muy duro. La Cueva de la Hoz, descubierta por Cabré en 1933, tiene unos doscientos grabados y está cerrada para protegerlos.
Casares no se quedó vacía después. En su interior hay restos del Calcolítico, de hace entre cuatro y tres mil años, y en la ladera se levantó en el siglo X un poblado andalusí con un torreón.
Escenas de caza al aire libre
El arte que vino después no está en cuevas oscuras, sino en abrigos de roca abiertos a la luz. Es más reciente, de entre hace unos 8.000 y 4.000 años, y tiene dos estilos. El levantino pinta personas y animales de forma naturalista, a veces en escenas de caza. El esquemático reduce figuras humanas, soles, serpientes y signos a unos pocos trazos.
Los dos están en los abrigos de Rillo de Gallo, cerca de Molina: Rillo I, o del Llano, y Rillo II. En el Llano se ven once figuras, humanos y animales levantinos y una figura esquemática en forma de cruz. Son de los ejemplos más occidentales del arte levantino, y desde 1998 forman parte del Patrimonio Mundial con el resto del arte rupestre del arco mediterráneo.
En Peña Escrita, en Canales de Molina, una losa inclinada de unos treinta metros sobre un arroyo está llena de grandes figuras de forma humana grabadas. En la comarca se dicen «de los moros», pero su fecha es incierta.
Cómo verlos
Casares se visita con guía y reserva previa; los turnos están en su ficha. La Cueva de la Hoz está cerrada. Los abrigos de Rillo y Peña Escrita están al aire libre: no se tocan, no se mojan para verlos mejor y no se marcan. Lo que vino después, los poblados fortificados de la Edad del Hierro, está en los celtíberos, y el tiempo de antes de cualquier humano, en Antes de nosotros.
Vocabulario
- Paleolítico Superior
- Última etapa del Paleolítico, protagonizada por humanos modernos; en la comarca, entre hace unos 30.000 y 11.000 años.
- Neandertal
- Especie humana anterior que vivió en Europa en el Paleolítico Medio y ocupó la Cueva de los Casares.
- Abrigo
- Covacha poco profunda bajo una visera de roca, abierta a la luz.
- Arte levantino
- Pintura naturalista de personas y animales, a menudo en escenas de caza, propia del arco mediterráneo peninsular.
- Arte esquemático
- Pintura más reciente que reduce figuras humanas, soles, serpientes y signos a formas simples.
- Antropomorfo
- Figura con forma humana.
Dónde verlo hoy
Preguntas frecuentes
¿Se pueden ver grabados paleolíticos en el Alto Tajo?
Sí, en la Cueva de los Casares, en Riba de Saelices, con visita guiada y reserva previa. La Cueva de la Hoz, en Santa María del Espino, está cerrada para proteger sus grabados.
¿Por qué es especial el arte de Casares?
Porque está en el interior de la Península, una zona que se creía marginal para el arte paleolítico, a más de mil metros de altitud, y porque reúne un grupo muy poco común de figuras humanas junto a animales y signos.
Fuentes y lecturas
- Guía turística del Geoparque Molina-Alto Tajo (2015), arte rupestre prehistórico, pp. 42–43.
- Universidad de Alcalá, investigaciones de Alcolea y Alcaraz en la Cueva de los Casares (27 de julio de 2020).
- Museo Arqueológico Nacional: «Una cueva para dos humanidades», conferencia de Manuel Alcaraz y Javier Alcolea (2019).
Para seguir leyendo sobre la historia de este territorio. Bibliografía completa.
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