ES

Alto Tajo y cabeceras · memoria del agua

Ablanquejo: los montes del Ducado llegan al Tajo

Del pinar de Ciruelos a la Hoz del Ablanquejo: chozones de sabina, valles de rodeno y un barranco agreste sin sendas.

Cabecera
Fuente del Pino, al sur de Ciruelos del Pinar.
aguas abajo
Tajo, aguas abajo del encuentro del Gallo.

AblanquejoTajo

Esta red lo alimenta

El Ablanquejo nace en la Fuente del Pino, al sur de Ciruelos del Pinar, un pueblo de unas dos decenas de habitantes que en 1234 cedió el arzobispo Rodrigo Jiménez de Rada al monasterio de Buenafuente. Conserva el Corral del Concejo, donde se encerraba el ganado que hacía daño en campos ajenos.

El río pasa cerca de Ablanque, uno de los mejores lugares del Alto Tajo para ver los chozones sabineros, refugios de piedra seca cubiertos con ramas de sabina, y por el valle de los Artesones, entre pinares y areniscas rojas. Su nombre viene de dos artesas excavadas en la piedra que, según los vecinos, sirvieron para guardar hielo o, en la guerra, armas.

Antes de llegar al Tajo, cerca de las salinas de la Inesperada, forma la Hoz del Ablanquejo: un barranco tan bello como difícil, agreste, denso, con grandes desniveles y sin sendas. Por el camino aparecen parideras y ruinas que recuerdan que no hace tanto estuvo habitado. Recibe al Linares o Salado, que pasa por Riba de Saelices.

La memoria que podemos seguir

Edad Media – años 60 del siglo XX

Los refugios de sabina

Los chozones sabineros tienen muros de piedra seca y una cubierta de ramas de sabina de hasta metro y medio de grosor, sin tejas ni clavos. Las mejores agrupaciones están en Ablanque, Escalera y Olmeda de Cobeta.

Leer el relato →

siglo XVI – años 50 del siglo XX

La madera en el río

La madera de estos pinares bajaba por el Ablanquejo hasta el Tajo, junto a la del Cabrillas y el Gallo, en las maderadas de los gancheros.

Leer el relato →

1936 – 1939 y posguerra

Resineros a la guerra

Entre los resineros de la empresa LURE llamados a filas durante la Guerra Civil había hombres de Ablanque (3) y de Huertahernando (8).

Leer el relato →

Pueblos desde los que leer esta cuenca

Son entradas a sus cabeceras, valles y memoria. La selección incluye pueblos del entorno; no implica que todo su término drene a este río.

Huellas del río y su cuenca

Las tierras que el agua enlaza

Fuentes de esta lectura

Los relatos de memoria enlazados incluyen sus propias fuentes. Las relaciones fluviales se indican para este curso concreto; los nombres Salado y Tajuelo aparecen también en otras cuencas.