Tierra histórica · memoria del territorio
El Ducado: la memoria de otra tierra
Ciruelos, Anguita, Riba de Saelices, Maranchón o Ablanque: la sal, los pinares y los caminos de la Tierra de Medinaceli.
En el sector occidental del atlas sigue vivo otro nombre: el Ducado, la Tierra de Medinaceli. Ciruelos del Pinar, por ejemplo, lo cedió en 1234 el arzobispo Rodrigo Jiménez de Rada al monasterio cisterciense de Buenafuente, y hasta 1964 se llamó solo Ciruelos. La Guía del Geoparque describe la organización de esta tierra en cuadrillas.
La tierra vivía de la sal, del pinar y de los caminos. Las salinas de San Juan, en Saelices de la Sal, están documentadas desde 1203. En Mazarete, en marzo de 1937 se interrumpió por orden militar la campaña resinera. Y los tratantes de Maranchón vendieron mulas por toda España entre mediados del siglo XIX y los años cincuenta, y hablaban entre ellos una jerga propia, la migaña, para que no les entendieran.
En Ablanque, los chozones sabineros guardaron al ganado. En Riba de Saelices, la Cueva de los Casares guarda arte paleolítico. Y en Saelices de la Sal, en 1938, la Batalla Olvidada pasó a tres kilómetros de un fortín de hormigón que nunca llegó a usarse.
Historias para leer esta tierra
siglo XII – siglo XX
La sal que se trabajaba
Las salinas de San Juan conservan pozos, norias, cocederos, balsas, un alfolí y una ermita, con instalaciones visibles del siglo XVIII, cuando pasaron al Patrimonio Real. Aprovechan un nivel de arcillas ricas en sales y yesos.
Seguir el trabajo de la sal →1860 – 1989
Vivir del pinar
La campaña resinera de Mazarete se interrumpió en marzo de 1937 por orden militar, y en 1938 faltaban brazos por la movilización. Entre los resineros de LURE llamados a filas había hombres de Ablanque, Huertahernando y Luzón.
Entrar en la memoria del pinar →Edad Media – años 60 del siglo XX
Refugios para el ganado
Los chozones de Ablanque tienen muros de piedra seca y una cubierta de ramas de sabina de hasta metro y medio de grosor, sin tejas ni clavos. Los más antiguos son circulares; los hay cuadrados desde época posterior.
Leer la vida de los pastores →siglo XII – 1960
Mulas y migaña
Los tratantes de Maranchón, los esquiladores y los arrieros hablaban una jerga propia, la migaña, para que nadie más les entendiera.
Leer la memoria de las ferias →Pueblos desde los que seguir el hilo
Cada nombre abre sus lugares y recuerdos, y lleva a otras lecturas del territorio.
Huellas en el terreno
Estos lugares conectan los relatos con lo que permanece. Sus fichas permiten situarlos en el mapa y acercarse a conocerlos.

