Oficio · siglo VI a. C. – siglo XX · Sal, hierro y madera

Fuego y tierra: herrerías, caleras, tejeras y minas de ocre

Antes de la industria, el Alto Tajo transformaba su propia roca: el hierro de Cueva del Hierro se trabajaba en ferrerías movidas por el agua, como la de Peralejos; la caliza se cocía en caleras, como las de Villanueva de Alcorón; la arcilla daba tejas en más de treinta tejeras, y en Peñalén una mina sacó pigmentos ocres hasta 1936.

Cuatro elementos

Las viejas ferrerías de la sierra se entendían, casi literalmente, con los cuatro elementos de los filósofos griegos. Tierra: el mineral de hierro. Fuego: el carbón vegetal que lo reducía. Aire: los fuelles que avivaban la brasa. Agua: la rueda que movía fuelles y martillos. En el Alto Tajo había de todo: mineral, bosques para el carbón y ríos con fuerza.

El hierro de la sierra

La mina de Cueva del Hierro, en la Serranía de Cuenca, se explotó desde hacia el siglo VI antes de Cristo y después por Roma. Siglos más tarde, en 1632, un pleito por las minas de hierro de Beteta muestra cómo la Corona concedía los yacimientos de toda la tierra de Molina «ocho leguas en contorno» a personas cercanas al rey. En los años sesenta del siglo XX, el mineral de Cueva del Hierro todavía alimentaba el alto horno de Beteta.

En Peralejos de las Truchas, junto al río Hoz Seca, está la herrería de los Morencos, un gran edificio del siglo XVIII donde se forjó durante generaciones un hierro famoso por su dureza. Muy cerca, el Puente del Martinete guarda en su nombre el mazo gigante que golpeaba el hierro al ritmo del agua. Y en Lebrancón, el área recreativa de La Herrería recuerda otra forja.

El precio lo pagaba el monte. Un estudio sobre una herrería de la Serranía de Cuenca calcula que, para ser sostenible, habría necesitado cortar cada año más de mil cuatrocientas hectáreas de bosque para hacer carbón. Las herrerías de pueblo, más modestas, sobrevivieron más tiempo: en ellas se forjaban y calzaban las hachas de los resineros, y los herreros de Cobeta, Villar de Cobeta y Ablanque tenían fama en toda la comarca.

Cal para blanquear el mundo

La cal servía para morteros, encalados, desinfección de corrales y hasta para la huerta. Se obtenía cociendo piedra caliza durante días en una calera, un horno de piedra que había que alimentar sin parar con leña de monte. Junto a Villanueva de Alcorón, a la izquierda de la carretera hacia Zaorejas, se conserva un conjunto de caleras, algunas restauradas, que se recorre en la ruta de las Caleras de Villanueva.

La tierra que se cuece

La arcilla de la comarca daba tejas y ladrillos: en el Geoparque se han inventariado más de treinta y cinco tejeras. Con tierra se construía también la casa entera. En la tierra de Molina se usaron la tapia, un muro de tierra apisonada entre tablones que ya empleaban los celtíberos de El Ceremeño, y el adobe, sobre todo en las plantas altas y en las trojes donde se guardaba el grano.

Los ocres de Peñalén

En Peñalén, en las arenas de Utrillas que afloran junto al pueblo, funcionó hasta 1936 la mina Santa Engracia, una pequeña explotación de pigmentos para pintura. Los mineros entraban por galerías horizontales con raíles y vagonetas buscando las capas de arcilla más cargadas de óxidos de hierro. Las molían, las tostaban en hornos y obtenían una gama de ocres que salían en sacos a lomo de mula.

Las arenas blancas de esas mismas capas tenían otro uso más doméstico: humedecidas y frotadas con un estropajo, blanqueaban la madera de las casas molinesas y le sacaban la veta. Una forma de limpiar que era, al mismo tiempo, una forma de embellecer.

Del archivo

La antigua central eléctrica de Los Toriles (Alcantud), 1975.
La antigua central eléctrica de Los Toriles (Alcantud), 1975. Foto: LBM1948 · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Palabras del oficio

Ferrería o herrería
Taller donde se reducía el mineral de hierro con carbón vegetal y se forjaba con martillos movidos por el agua.
Martinete
Gran mazo de forja accionado por una rueda hidráulica. Da nombre a más de un puente y paraje del Alto Tajo.
Barquines
Grandes fuelles, también movidos por el agua, que avivaban el fuego de la forja.
Calera
Horno de piedra donde se cocía la roca caliza durante días para obtener cal, usada en morteros y encalados.
Tejera
Obrador donde se moldeaban y cocían tejas y ladrillos con la arcilla del lugar.
Ocre
Pigmento de tierra rica en óxidos de hierro. Tostado en horno, da tonos del amarillo al rojo.

Dónde verlo hoy

Preguntas frecuentes

¿Había herrerías en el Alto Tajo?

Sí. Aprovechaban la fuerza del agua para mover fuelles y martinetes. La más conocida es la herrería de los Morencos, junto al río Hoz Seca en Peralejos de las Truchas, un gran edificio del siglo XVIII hoy en ruinas. El mineral llegaba de minas como la de Cueva del Hierro.

¿Qué es una calera y dónde se pueden ver?

Es un horno donde se cocía la piedra caliza para obtener cal. Junto a Villanueva de Alcorón hay un conjunto de caleras, algunas restauradas, que se recorren en la ruta etnográfica de las Caleras de Villanueva.

¿Qué era la mina Santa Engracia de Peñalén?

Una pequeña mina de pigmentos en las arenas de Utrillas de Peñalén, activa hasta 1936. Los mineros sacaban por galerías con vagonetas arcillas ricas en óxidos de hierro, las molían y tostaban en hornos para obtener ocres para pinturas, que se vendían cargados en mulas.

Fuentes

  1. Guadalajara Guadalajara, E.: «Breves apuntes sobre los procesos siderúrgicos y las antiguas ferrerías de la Serranía Alta de Cuenca». Actas del IV Congreso de Geología y Minería Ambiental, Molina de Aragón, 2016.
  2. Mata-Perelló, J. M.: «La minería en el Geoparque de la Comarca de Molina-Alto Tajo», mismas actas.
  3. Larriba, L. A.: «Usos tradicionales de las arcillas del Geoparque de la Comarca de Molina de Aragón», mismas actas.
  4. Carcavilla, L. et al.: Guía geológica del Parque Natural del Alto Tajo (Mina Santa Engracia, Peñalén).
  5. Berlanga Santamaría, A.: La industria resinera en Guadalajara (herreros de hachas resineras).

Textos propios redactados a partir de estas fuentes. Datos contrastados; cuando las fuentes discrepan, se indica. Bibliografía completa.

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