Episodio · siglo XXI · Los pueblos que se vaciaron
Una casa para quedarse
En los pueblos del Alto Tajo sobran casas y falta vivienda. La mayoría son «la casa del pueblo», abierta unas semanas al año, que sus dueños no alquilan ni venden. En 2022 la Mancomunidad del Alto Tajo contaba 669 censados en diez poblaciones, y solo la mitad vivía allí todo el año. En Poveda, los trabajadores de la mina tenían que alojarse en otros pueblos.
Muchas puertas, pocas llaves
Cuando los pueblos se vaciaron, en los años sesenta, casi nadie vendió la casa. Se quedó como la casa del pueblo: se abre en verano, en las fiestas y algún puente, y el resto del año está cerrada. Medio siglo después, eso tiene una consecuencia que repiten casi todos los que viven en la zona: hay casas, pero no hay vivienda.
En 2024, el estudio INTEGRADAPTA, que entrevistó a vecinos, alcaldes y técnicos del Parque Natural del Alto Tajo, lo llamó una paradoja: pueblos llenos de casas vacías a las que no se puede acceder, a veces ni siquiera los propios vecinos. La mayoría son segundas residencias que sus dueños usan unas semanas al año y no quieren alquilar ni vender. Las pocas que salen a la venta, según muchos entrevistados, piden más de lo que valen. Y apenas se construye, menos aún vivienda pública.
Las cuentas lo confirman de otra manera. La construcción daba en 2021 casi la mitad de los empleos de los municipios del Parque, el 47 %, y la mayor parte eran reformas de esas mismas casas del pueblo.
Diez pueblos, 669 censados
En septiembre de 2022, la Mancomunidad del Alto Tajo, que reúne a Arbeteta, Armallones, El Recuenco, Peñalén, Peralveche, Poveda de la Sierra, Villanueva de Alcorón y Zaorejas, con Huertapelayo y Villar de Cobeta, aprobó una Agenda Urbana con un diagnóstico pueblo a pueblo. Entre todos sumaban 669 censados, a menos de un habitante por kilómetro cuadrado, y solo la mitad vivía allí todo el año.
Cada pueblo tenía su propio problema con la vivienda:
- En Zaorejas, de 125 censados, vivían habitualmente unos 60, y ninguno tenía menos de cuarenta años. Había vivienda en alquiler disponible, pero los negocios, el camping y la piscifactoría, habían cerrado.
- En Poveda de la Sierra, la mina de caolín daba empleo y buenos sueldos, pero no había casas de alquiler para los trabajadores de fuera, que tenían que alojarse en otros pueblos. Además, el pueblo, encajado entre arroyos, no podía crecer.
- En Armallones había varias casas vacías que eran del ayuntamiento y podían aprovecharse.
- Villanueva de Alcorón, la cabecera, era de los pocos con vivienda pública en alquiler, y los alquileres eran una de sus cinco fuentes de ingresos.
- En El Recuenco, con 60 censados, el viejo cuartel de la Guardia Civil, un edificio de 771 metros cuadrados en una parcela de más de 1.100, se veía como la gran oportunidad.
- En Arbeteta, con 26 censados, el pan pasaba una vez por semana, había dos parcelas por edificar y la propia Agenda proponía atraer a un par de familias.
Lo que se ha probado
Algunos ayuntamientos han rehabilitado con fondos europeos casas que eran suyas, como la casa del cura o la botica, para alquilarlas. En El Recuenco, el alcalde, Enrique Collada, contaba que la rehabilitación de las antiguas viviendas de los maestros para alquiler asequible había traído seis niños al pueblo. En Alustante, la familia de Elena Ivanciu, llegada de Rumanía, pudo instalarse porque una vecina, Angelita, les alquiló una casa; la revista Hontanar cuenta que en el pueblo son los propios vecinos los que alquilan y ayudan a los que llegan.
Cepaim, que trabaja con personas migrantes desde Molina de Aragón, apunta lo mismo en toda la comarca: encontrar trabajo no basta si luego no hay dónde alquilar, ni transporte, ni servicios. En Poveda pasaba justo eso: había empleo y no había casa.
Otras llegadas han ido por el lado del turismo. Yolanda Temprado volvió a Armallones, donde pasaba los veranos de niña, rehabilitó la casa de su padre y abrió apartamentos turísticos y un albergue en Villanueva de Alcorón.
De dónde viene todo esto
Las casas cerradas son la última página de una historia larga: la de los pueblos que se vaciaron, con sus censos de 1842 a hoy. Las vidas de quienes se fueron están en El pan que Paulino guardaba y en «A tu edad ya estaba de criao», y las de quienes llegan o vuelven, en Las que también contaban el pueblo.
Vocabulario
- Casa del pueblo
- La vivienda familiar que se conserva tras emigrar y se abre en vacaciones y fiestas.
- Mancomunidad del Alto Tajo
- Agrupación de Arbeteta, Armallones, El Recuenco, Peñalén, Peralveche, Poveda de la Sierra, Villanueva de Alcorón y Zaorejas, con Huertapelayo y Villar de Cobeta.
- Censado
- Empadronado. En estos pueblos muchos censados no viven en ellos todo el año.
Preguntas frecuentes
¿Por qué es difícil encontrar vivienda en los pueblos del Alto Tajo?
Porque la mayoría de las casas son segundas residencias que sus dueños usan unas semanas al año y no alquilan ni venden, las pocas que salen a la venta tienen precios altos y apenas se construye vivienda nueva ni pública. Lo recogen la Agenda Urbana de la Mancomunidad del Alto Tajo (2022) y el estudio INTEGRADAPTA sobre el Parque Natural (2024).
Fuentes y lecturas
- Mancomunidad de Municipios del Alto Tajo, Agenda Urbana (septiembre de 2022), diagnóstico por municipios y anexo de vivienda.
- FUNGOBE, INTEGRADAPTA. Caso piloto del Parque Natural del Alto Tajo (2024), vivienda y nuevos pobladores, pp. 18–19.
- Yolanda Temprado, «Habitar, cuidar, crear». Los Ojos de la tierra 32 (otoño de 2025).
- Cepaim, balance de proyectos del centro de Molina de Aragón: dificultades de vivienda, empleo y servicios.
- Elena Borbolla, «Alustante, pueblo de acogida». Hontanar 89 (julio de 2026), pp. 28–29.
- Jenaro Iritia, entrevista a Enrique Collada, alcalde de El Recuenco: rehabilitación de las viviendas de maestros. El Diario Rural.
Para seguir leyendo sobre la historia de este territorio. Bibliografía completa.
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