ES

Episodio · siglo XVI – hoy · Sal, hierro y madera

Fiestas y ritos: soldadescas, diablos, cofrades y romerías

En el Señorío de Molina el año se contaba por fiestas. En carnaval salen los Diablos de Luzón, tiznados y con cuernos de buey; en junio, la soldadesca de Hinojosa representa a caballo una batalla de moros y cristianos; en julio, la cofradía militar del Carmen desfila por Molina con uniformes del siglo XVIII; y por Pentecostés los pueblos suben con sus cruces al santuario de la Virgen de la Hoz, donde se representa la Loa.

Santuario de la Virgen de la Hoz

Foto: El Observario

Un año contado por fiestas

En los pueblos del Señorío el calendario no lo marcaban los meses, sino las fiestas: el carnaval antes de la Cuaresma, la Pascua con su pino, los mayos, las romerías de primavera y la fiesta del patrón en verano. Muchas se perdieron con la emigración de los años sesenta y setenta. Otras se han recuperado, a veces con más fuerza que nunca, porque son la manera que tienen los pueblos de seguir siendo pueblo aunque solo se llenen unos días al año.

Carnaval: los Diablos de Luzón

La tarde del sábado de carnaval, en Luzón, junto a las gargantas del Tajuña, salen los diablos. Van vestidos de negro, con la cara y los brazos tiznados con una mezcla de aceite y hollín, cuernos de buey en la cabeza, grandes cencerros atados a la cintura y una dentadura tallada en patata que les da un aspecto feroz. Recorren las calles haciendo sonar los cencerros y tiznando a quien se deja. A su lado caminan las mascaritas, mujeres con traje tradicional y la cara tapada con un paño blanco, que no hablan.

Es una mascarada de invierno, de la familia de las que se celebran en muchas montañas de la península, y su origen se pierde. La fiesta dejó de celebrarse con la emigración y la recuperaron los jóvenes del pueblo en los años noventa. Hoy es Fiesta de Interés Turístico Regional y atrae a gente de toda la provincia. En Luzón está también el museo de las antiguas escuelas.

Pascua y mayo: el pino y las coplas

Por Pascua, en muchos pueblos de la sierra los mozos cortaban el pino más alto del monte, lo traían en carros y lo plantaban en la plaza con un muñeco de Judas arriba: el Pino de Judas. Había que vigilarlo toda la noche, porque los mozos del pueblo vecino intentaban tirarlo. En mayo se cantaban los mayos, coplas que los mozos dedicaban a cada moza a la puerta de su casa. Lo cuentan los vecinos en un año en un pueblo de la sierra.

El mandil al revés

En la versión de los mayos conservada en la web local de Huertapelayo, la primavera llega por las cañadas y trae el trigo, la avena y la cebada. Después, el cantar se detiene ante una casa y pide permiso para rondar. La puerta forma parte de la fiesta: hay alguien fuera que canta y alguien dentro a quien se dirige.

La letra acaba nombrando a la chica y al mozo que le ha correspondido como mayo. También deja previsto el desacuerdo: si él no es de su gusto, puede acudir al día siguiente a misa con el mandil al revés. La respuesta pasa de la puerta de casa a un gesto en público. Hasta ese pequeño detalle del vestido tenía un lugar en la canción.

Pentecostés: la Loa de la Virgen de la Hoz

La gran cita de la primavera es el santuario de la Virgen de la Hoz, en el Barranco de la Hoz, donde la devoción se remonta, según la diócesis, al siglo XII. La fiesta principal es la víspera de Pentecostés. Los pueblos suben en romería con sus cruces parroquiales: Canales, Corduente, Cuevas Labradas, Lebrancón, Molina, Terraza, Torete y Ventosa. Hay quien llega a pie desde Las Casillas, siguiendo el barranco.

Después se representa la Loa: un auto sacramental en verso sobre la lucha entre el bien y el mal, con actores de los pueblos, danzas, castañuelas, guitarras y trajes bordados a mano. Las romerías empiezan antes: la primera del año al santuario es la de Corduente, por San Marcos. Por las mismas fechas, el monasterio de Buenafuente del Sistal celebra la romería a la ermita de la Virgen de los Santos, que atrae peregrinos de Madrid, Guadalajara y Zaragoza.

Junio: la soldadesca de Hinojosa

La fiesta de guerra más antigua del Señorío es una batalla de mentira. Ya en el siglo XVI, el cronista Francisco Núñez describía las luchas de moros y cristianos que se representaban con gran espectáculo en la plaza de Molina. Hoy la tradición sobrevive en la soldadesca.

En Hinojosa, el primer domingo de junio, día de la Virgen de los Dolores, los jinetes cristianos llevan en procesión la imagen cuando los moros la atacan y la roban. Sigue una persecución y un combate con espadas y lanzas, hasta que un milagro paraliza a los moros, los cristianos recuperan la Virgen y los vencidos se convierten. Los papeles se recitan en verso, con texto del siglo XVIII sobre un esquema probablemente más antiguo, y los vecinos montan a caballo con trajes de época. Es Fiesta de Interés Turístico Provincial. El pueblo hace además romería a su ermita románica de Santa Catalina.

No es la única. En Codes, cada 16 de agosto se representa la soldadesca de San Roque, también de Interés Turístico Provincial.

Julio: el Carmen de Molina

En Molina de Aragón, del 7 al 17 de julio, manda una institución única. La Cofradía Orden Militar de Nuestra Señora del Carmen se fundó el 15 de mayo de 1740 y es religiosa, pero se organiza como un ejército: tiene grados, compañías y un coronel. Sus más de 650 cofrades desfilan con uniformes que recuerdan a los de la época de Carlos III: casaca marfil con vueltas carmesí, calzón rojo y morrión negro. Por el color, en Molina los llaman los cangrejos.

El 16 de julio, día de la Virgen, la imagen recorre las calles escoltada por la guardia de honor, la compañía militar, los cofrades y las autoridades, y por la tarde vuelve en procesión a su ermita. El 17 se celebra la Misa de Rueda por los cofrades difuntos, recuerdo de la costumbre de ponerse en círculo. La fiesta es de Interés Turístico Provincial desde 1975 y Regional desde 1994, y aspira a ser de Interés Nacional.

Molina tiene más citas: las fiestas patronales del Cristo de las Victorias, de finales de agosto a principios de septiembre, y una feria medieval en junio que recuerda al Señorío (su historia está en el relato del Señorío).

Verano: el río y los gancheros

En verano la fiesta baja al río. La Fiesta Ganchera, de Interés Turístico Regional desde 2008, rota cada año entre Peralejos de las Truchas, Taravilla, Poveda de la Sierra, Zaorejas y Peñalén: hombres vestidos a la antigua vuelven a conducir troncos por el Tajo con el gancho. Lo cuenta el relato de los gancheros. Y en septiembre, en Molina, la feria de ganado de San Miguel ha vuelto a reunir a los ganaderos de la comarca, como se cuenta en ferias y tratantes.

Lo que celebran las fiestas

Casi todas estas fiestas hablan de lo mismo: de una frontera y de un monte. La soldadesca recuerda una tierra que vivió siglos entre dos reinos y dos religiones; la cofradía del Carmen, una villa de caballeros; los diablos, un invierno largo que había que espantar con ruido; las romerías, una comarca que se juntaba en sus santuarios del campo. Ir a una de ellas es la mejor manera de ver el Señorío lleno.

Lo que anunciaban las campanas

Toni Ibáñez recordó en Armallones un toque de difuntos que distinguía entre hombres y mujeres por los golpes finales. Recordaba que aquella diferencia fue dejándose de usar. Un rito también cambia cuando se pierde la costumbre de reconocerlo.

Cuando el pueblo se oía sigue ese aprendizaje. Las fiestas reúnen memoria, pero su calendario es solo una parte de la vida de los pueblos. El resto del año tiene sus propias necesidades, como cuenta Una casa para quedarse.

El pueblo que hace teatro

En Peñalén, Saturnino Sanz recordaba los ensayos en Las Ollas para la representación de moros y cristianos de 1953. Eran vecinos aprendiendo sus papeles antes de llevarlos a las calles. La familia de Juan Bautista Rubio guardó el cuaderno manuscrito. La fiesta dejó de representarse; quedaron sus palabras y la memoria de quienes habían participado.

En Labros, los vecinos prepararon en 2009 la representación de La vida del Buscón, adaptada por Andrés Berlanga, con actores del pueblo. El verano anterior habían estrenado El retablo de las maravillas de Cervantes. La dirección, los decorados, el vestuario y el montaje reunían esfuerzos de distintos vecinos.

Una celebración puede guardar una obra antigua y, al mismo tiempo, crear recuerdos nuevos entre quienes participan. Ese trabajo cultural forma parte de la historia local, junto a los ritos transmitidos durante generaciones.

Vocabulario

Soldadesca
Fiesta de origen militar y religioso en la que un grupo de vecinos, con cargos como capitán o alférez, escolta a la imagen, dispara salvas y en algunos pueblos representa una batalla de moros y cristianos.
Loa
Pieza de teatro religioso en verso, en honor de la Virgen o un santo, que representan los vecinos el día de la fiesta.
Auto sacramental
Obra dramática religiosa en un acto, con personajes que encarnan ideas como el bien y el mal.
Mascarada
Fiesta de invierno en la que salen personajes disfrazados o tiznados, como los diablos, que recorren el pueblo con ruido de cencerros.
Mascaritas
En Luzón, las mujeres que acompañan a los diablos en silencio, con traje tradicional y la cara tapada con un paño blanco.
Romería
Peregrinación festiva a una ermita o santuario del campo, a menudo con las cruces parroquiales de varios pueblos.
Misa de Rueda
Misa del 17 de julio en Molina por los cofrades del Carmen difuntos. Recuerda la costumbre de ponerse en círculo.
Cangrejos
Apodo popular de los cofrades del Carmen de Molina, por el rojo carmesí de sus uniformes.

Dónde verlo hoy

Preguntas frecuentes

¿Cuándo salen los Diablos de Luzón?

El sábado de carnaval. Visten de negro, se tiznan la cara y los brazos con aceite y hollín, llevan cuernos de buey en la cabeza, cencerros en la cintura y una dentadura tallada en patata. Les acompañan las mascaritas, en silencio. Es Fiesta de Interés Turístico Regional.

¿Qué es la soldadesca de Hinojosa?

Una fiesta del primer domingo de junio, día de la Virgen de los Dolores, en la que los vecinos, a caballo y con trajes de época, representan cómo los moros roban la imagen de la Virgen, la batalla para recuperarla y la conversión final. El texto es del siglo XVIII, aunque el esquema es probablemente más antiguo.

¿Qué tiene de especial el Carmen de Molina de Aragón?

La Cofradía Orden Militar de Nuestra Señora del Carmen, fundada en 1740, es religiosa pero se organiza como un ejército: tiene grados militares y más de 650 cofrades que desfilan con uniformes de la época de Carlos III. La fiesta principal es el 16 de julio y es de Interés Turístico Regional desde 1994.

Fuentes y lecturas
  1. Turismo de Castilla-La Mancha: «Diablos y Mascaritas de Luzón» y «Fiesta de Nuestra Señora del Carmen de Molina de Aragón».
  2. Antonio Herrera Casado, «La Soldadesca de Hinojosa» (1983) y «La Soldadesca de Hinojosa: una lucha entre moros y cristianos» (1994), en herreracasado.com.
  3. Diócesis de Sigüenza-Guadalajara: «Fiesta del Santuario de Nuestra Señora de la Hoz en las vísperas de Pentecostés» y «Pentecostés enmarca romerías y tradiciones en Buenafuente, Barranco de la Hoz y Atienza».
  4. infoCLM: «El Carmen más insólito de España se vive en Guadalajara» (2026).
  5. Henares al Día: «Los Diablos de Luzón, símbolos del Carnaval rural de Guadalajara».

Para seguir leyendo sobre la historia de este territorio. Bibliografía completa.

Siguiente relato: Tierra blanca: el caolín del Alto Tajo